UN CAMPEÓN EMPAÑADO POR EL VAR
En primer lugar, y antes de cualquier distinción, la siguiente foto es una de las más vergonzosas de la historia del fútbol mundial. Es inentendible e irresponsable que un presidente levante la copa con los jugadores. Es una cosa de locos. Ese momento es sólo de los futbolistas y el Cuerpo Técnico, los verdaderos protagonistas de este juego.
Ahora sí, en cuanto a la competición, sin dudas quedó manchada por los malos arbitrajes y la mala o, algunas veces, nula utilización del VAR. Incluso, es muy difícil apartarse de eso a la hora de analizar a este Brasil Campeón de la Copa América 2019.
Sin embargo, poniendo el foco de lleno en lo futbolístico, en líneas generales, el conjunto de Tité terminó siendo superior a todos los rivales que enfrentó, a excepción de Argentina. Para destacar, la solidez defensiva que encabezaron Alisson, Marquinhos, Thiago Silva y Casemiro, pero sin dejar de lado el sacrificio y compromiso de los delanteros y mediocampistas.
Ese funcionamiento defensivo estuvo acompañado de buenas actuaciones individuales en ataque, como las de Gabriel Jesús, Firmino, Richarlison y Everton, sobre todo. En el medio, Arthur fue clave: ofreció la pausa necesaria, ejerció la función de conector y le dio buena iniciación de juego al equipo.
Párrafo aparte para Dani Alves, un ganador con todas las letras, un fenomenal lateral derecho que entiende absolutamente todo.
En definitiva, cómo conclusión final, Brasil culminó siendo el mejor y, desde la asunción de Tité como entrenador, volvió a recuperar esa mentalidad ganadora histórica, sin tanto brillo, pero siendo competitivo al fin.
Sin embargo, poniendo el foco de lleno en lo futbolístico, en líneas generales, el conjunto de Tité terminó siendo superior a todos los rivales que enfrentó, a excepción de Argentina. Para destacar, la solidez defensiva que encabezaron Alisson, Marquinhos, Thiago Silva y Casemiro, pero sin dejar de lado el sacrificio y compromiso de los delanteros y mediocampistas.
Ese funcionamiento defensivo estuvo acompañado de buenas actuaciones individuales en ataque, como las de Gabriel Jesús, Firmino, Richarlison y Everton, sobre todo. En el medio, Arthur fue clave: ofreció la pausa necesaria, ejerció la función de conector y le dio buena iniciación de juego al equipo.
Párrafo aparte para Dani Alves, un ganador con todas las letras, un fenomenal lateral derecho que entiende absolutamente todo.
En definitiva, cómo conclusión final, Brasil culminó siendo el mejor y, desde la asunción de Tité como entrenador, volvió a recuperar esa mentalidad ganadora histórica, sin tanto brillo, pero siendo competitivo al fin.


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